|
La competitividad de las empresas se
fundamenta en la eliminación de
los desperdicios, esto se traduce en control
de calidad, el cual no es posible sin
la utilización de instrumentos
de medición y si no están
calibrados periódicamente, poca
confiabilidad se le puede atribuir a las
mediciones; como consecuencia inician
los reprocesos, baja la calidad y desaparecen
las empresas en el mercado. El personal
encargado de la metrología se constituye
en parte esencial para mantener la calidad
y la competitividad de las empresas.
|