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Hablar hoy de ocio y recreación
no parece tan raro como hace apenas unos
pocos años. Grandes mega tendencias
circulan actualmente por el mundo y una
de ellas es precisamente el ocio y la
recreación, no como fenómeno
compensatorio que posibilita descanso
y relajación a las personas, sino
como componente importante de cualquier
proyecto de vida integral.
Las teorías más actuales
proponen reflexiones entorno a la calidad
de las experiencias del ocio, recreación
y su relación con el desarrollo
humano. Es decir, a diferencia de lo que
tradicionalmente se había creído,
no toda experiencia de ocio favorece de
igual manera el desarrollo del individuo.
Esta situación ha llevado a un
replanteamiento del tema frente a los
paradigmas que normalmente se tenían
como referente. Lo que ha conducido a
una situación en donde conceptos,
metodología y beneficios requieran
espacios en donde puedan ser analizados
y discutidos en busca de resignificaciones
acordes con nuestra realidad.
Uno de los sectores más sensibles
a esta situación es el educativo,
espacio éste tradicionalmente más
preocupado por lo académico formal,
en detrimento del ocio y la recreación
como aspecto fundamental en cualquier
concepto integral de educación.
Educar mediante el ocio y la recreación
deben ser elementos a incluir en los proyectos
educativos, pues no es gratuito que aparezca
como un derecho en la Constitución
Política de Colombia, en la ley
general de Educación y en la legislación
del deporte por mencionar sólo
algunos.
El ocio y la recreación como derechos
de todo ciudadano deben hacer parte de
los programas académicos, más
aún, los docentes deben adquirir
estas herramientas que le facilitarán
sus procesos de enseñanza para
la potenciación del desarrollo
humano, dadas las condiciones actuales
del mundo moderno se hace imperioso la
necesidad de implementar nuevas propuestas
de formación. |