En la dinámica de desarrollo
de la economía mundial influenciada
fuertemente por la consolidación
de un nuevo paradigma técnico-económico,
donde la globalización de la economía
lleva al sector productivo hacia un esfuerzo
creciente en busca de la competitividad,
el binomio talento humano-innovación,
se constituye en elemento fundamental
para la modernización y la competitividad
del sector productivo nacional, con miras
a la ampliación de su participación
en el comercio internacional de bienes
y servicios.
A la empresa de hoy
se le impone el reto de ser creadora
de conocimiento e innovación
con capacidad de convertir estos conocimientos
en su más poderosa herramienta
competitiva para prevalecer en el mercado.
En este sentido la necesidad de contar
con personas con las competencias laborales
correspondientes al estándar
de calidad que implica la globalización,
requiere del replanteamiento de la gestión
de su talento humano.
El enfoque de competencias
laborales se ha relacionado con los
cambios que en diferentes ámbitos
se registran activamente a nivel de
la globalización, las competencias
con la estrategia de generar ventajas
competitivas.
La capacidad productiva
de una persona que se define y mide
en términos de desempeño
en un determinado contexto laboral,
y no solamente de conocimientos, habilidades
destrezas y actitudes; son necesarias
pero no suficientes por sí mismas
para un desempeño efectivo. En
el sistema ingles, el concepto se encuentra
latente en la estructura del sistema
normalizado. La competencia laboral
se identifica en el standard a través
de la definición de criterios
de desempeño, campo de aplicación
y conocimientos requeridos para el cargo.
La Gestión del
Recurso Humano basada en standares de
desempeño laboral ha sido adoptado
por un gran numero de empresas de Estados
Unidos, Europa y Latinoamérica,
como una herramienta para mejorar la
productividad y elevar el nivel de competitividad
de sus trabajadores a nivel profesional
y personal mediante la movilización
del conocimiento y la capacidad continua
de capacitación y entrenamiento.
Este aspecto, que descansa
en la gestión del talento humano,
pasa por la adopción de medidas
de carácter organizacional que
fomenten la cultura de la calidad, de
la generación de valor y que
resulten convincentes a todos los involucrados,
requieren necesariamente desarrollo
de competencias que permitan a los trabajadores
alcanzar los estándares de producto
esperados y documentados.
De otra parte, la estrecha
relación entre las normas de
calidad y las normas de competencia
contemplan la necesidad permanente de
capacitación de los trabajadores,
así como la motivación
de las empresas de asumir procesos de
certificación que aseguren su
reconocimiento dentro de una perspectiva
de gestión de calidad, la cual
incorporan la certificación de
calidad del desempeño. Estas
acciones son mucho más efectivas
si se orientan al desarrollo de competencias
plenamente definidas y compartidas por
los directivos de empresas y empleados.
Igualmente, ambos sistemas de calidad
comparten la lógica implícita
en el proceso mismo de la certificación.
Esta se basa en la identificación
de normas, la participación de
los trabajadores y la evaluación.
El presente diplomado
propone una metodología para
asumir los procesos de gestión
del talento humano enfocada en una política
de calidad encaminada a la evaluación
y certificación del desempeño
de los trabajadores a partir de los
standares ocupacionales previamente
establecidos.